Cuando mi avión aterrizó bajo la luz dorada de la Costa Azul, el Mediterráneo centelleaba en la distancia: una bienvenida atemporal. Fuera de la terminal privada de llegadas del aeropuerto de Niza, un discreto chófer con un traje impecablemente confeccionado me esperaba junto a una reluciente limusina. Me saludó por mi nombre, me ofreció unaRead more